Despertando en casa de los Ibarra
Apenas había salido el sol cuando la joven ama de llaves de los Ibarra recorría la elegante cortina de la habitación de la Condesa Minerva que si bien estaba sólo de visita, debía atender a los horarios y protocolos propios de la residencia de su gran amiga la Marquesa Christine, Sissi. La joven Francisca Heyser era una servicial dama de familia de origen alemán llegada a América apenas hace tres generaciones cuyo desempeño en el hogar de los Ibarra le permitió obtener la mayor promoción posible en la jerarquía domestica. Minerva por su parte era descendiente de un largo linaje de notables aristócratas que a pesar de su alcurnia debían cargar con el estigma de social de encontrar su vínculo noble en el matrimonio de una cortesana con el Conde de Coapenburg. Arrogante de carácter a primera impresión pero de verdadera sencillez y nobleza de alma, la Condesa era especialmente amable con la servicial Francisca a quien incluso llega a llamar "prima" en privado cuando el protocolo no exigía un trato diferente. Ambas mujeres compartían el sentimiento de considerarse germanas en tierras extranjeras y una distintiva nariz que dotaba de rasgos fuertes y particulares sus finos rostros.
Entrando el primer rayo de sol a través del fino cristal de Murano la Condesa Minerva despertó emitiendo un leve suspiro de inconformidad pero apenas abrió los ojos se encontraba presta para levantarse de su lecho y prepararse para el desayuno programado desde la velada anterior. No era raro en la residencia Ibarra que tanto la familia anfitriona como los invitados compartieran todas las mañanas sus alimentos en compañia, sin embargo esta mañana no era una como cualquiera pues esta vez sería la última oportunidad que tendrían estas mujeres de conversar alrededor de una mesa dispuesta como mujeres solteras. Esa noche, si nada impedía el desarrollo normal de los eventos, la Marquesa Sissi sería además conocida como Condesa de Kilt, esposa del Conde Derek.
Francisca, siempre dispuesta a procurar la mayor comunidad de los invitados a su cargo, había previamente dispuesto el baño de Minerva. Habiendo intercambiado los saludos matutinos de cortesía habituales, la Condesa se colocó su elegante bata de seda de Coapenburg, regalo de su institutriz Iliana, y se dirigió al baño consciente de que había pedido la noche anterior a Francisca que le despertara con suficiente tiempo para tomar un cómodo baño de burbujas. Mientras la Condesa se aseaba Francisas preparó el vestido que previamente le había indicado esta que usaría esa mañana y abandonó la habitación dirigiéndose a la cocina para supervisar que la preparación del desayuno cumpliera con la agenda acordada.
En la habitación principal de la residencia Ibarra la actividad no había empezado sino hasta que la Condesa Minerva terminaba de tomar su baño. La Marquesa Sissi no gustaba que la despertaran ya que ella misma, gracias a su herencia británica, despertaba todas las mañanas con inusual puntialidad. Sissi se encontraba sola en la cama que habría de convertirse en su nicho nupcial pues de ninguna forma sería bien visto que compartiera su sueño con un hombre que no fuera su esposo, aún cuando estuvieran comprometidos, "Ese es un privilegio de las mujerzuelas..." pensaba para sí misma cuando le invadían las ganas de invitar a su prometido a compartir el lecho. Una vez despierta la Marquesa corrió sus cortinas para confirmar una vez más su acostumbrada puntialidad sin sorprenderse de sí misma.
Tomando su bata de suave satín, Sissi salió a paso firme de su recamará en dirección a una habitación cercana y con un elegante y sutíl golpe en la puerta anunció su llegada antes de abrir esta y entrar en la penumbra del cuarto. Se dirigió a la ventana para correr la cortina y permirle al sol su entrada misma que fue inmediata y alumbró la gran estancia en que descansaba aún la Infanta Lorança. La Infanta era conocida entre sus iguales por la disciplina y seriedad que asumía en su rol social, sin embargo entre sus amistades cercanas destacaba más bien por su pesado sueño y gusto por permanecer más tiempo de necesario recostada en su cama. Fiel a la imagen que Sissi tenía de la Infanta como su amiga que era, esta no se despertó el ya fuerte brillo del sol matutino, podría decirse que apenas y reaccionó al cambio de luz. Sissi, soltando un suspiro de desaprobación, se dirigió a su amiga y con un abrupto movimiento le privó de sus sábanas al tiempo que le llamaba por su nombre de pila "¡Karla!". Lentamente en claro contraste con la brusquedad de la Marquesa, la Infanta Lorança abrió sus ojos parcialmente y mientras aún se acostumbraba a la luz de la mañana sonrió a su anfitriona en un gesto que esta interpretó como una confirmación de que no sería necesario más estimulo de su parte. La Marquesa abandonó entonces la habitación de su amiga y caminó directamente en busca de Francisca para recibir de esta su reporte de la mañana.
Así comenzó ese día, con la Condesa Minerva terminando de bañarse y preparando sus ropas para esa mañana, la Infanta Karla Lorança debatiéndose entre el sueño y el deber, la Marquesa Sissi dedicando su atención al desayuno inminente como si esa noche fuera una como cualquiera, y la joven Francisca ejerciendo su autoridad con el personal a su mando para garantizar el éxito de ese día. Así comenzó como se esperaría que debe comenzar un día de tal relevancia para los presentes. La ignorancia de los eventos por venir permitió que todos iniciaran ese día entusiasmados. De conocer los hechos fortuitos que habrían de enfrentar quizá ninguno habría abandonado su habitación aquella mañana de domingo en la residencia Ibarra...
Ya vendrán los demás personajes, se aceptan sugerencias de tramas y todo... por supuesto tendremos la aparición del Worcestershire Club y de muchos eventos tomados de la realidad.. Aventuras y relatos adaptados como Casa Nariz, la epidemia de influenza, etc...
ResponderEliminarJajajajajajaja
ResponderEliminar¿Qué pasó ese día? ¿Les dio influenza? ¿Francisca perdió su preciada virginidad? Faltó el Duque Serggio Stratta!!!
JAJAJA morí, la mejor novela de la historia!!!!
ResponderEliminarNecesito leer los siguientes capítulos, espero que no nos hagas esperar mucho tiempo para la continuación.
Nah, es la bruja Sergéfica, la mala de la historia.... por cierto mon Maniwis ¿por qué tenías que incluir a tu pene en el blog?¿o entonces quién chingados es dirty little thing? Además no sabía que tu cosita mugrosa sabe escribir...
ResponderEliminarJAJAJAJAJAJA Dirty Little Thing es Karla y sólo Dios y algún exnovio sabe porque ese nick....
ResponderEliminarY no, no soy la mala de la historia... esta historia continúa hoy...
jajjaajaja....el nick de Karla y el ex novio...uuuu.
ResponderEliminar¿Y qué pasó después? Porque no debimos despertarnos?? Es más...¿xq debemos despertarnos? ¿no podemos quedarnos en cama y que nos lleven el desayuno?