Ya me voy a graduar y estoy muy feliz por ello. Vamos, cualquiera estaría definitivamente feliz porque va a terminar la carrera después de tantos años de estudio, lágrimas, risas, esfuerzos, etc. Ayer estaba tratando de recordar el primer día de clases de mi vida y recuerdo que, fiel a mi costumbre, lloré desde que mi mamá me "abandonó" hasta que milagrosamente decidió regresar por mi jajaja, es increíble como cuando eres niño piensas en tantas oportunidades que tus papás no van a regresar por ti.
Bueno, lo realmente importante para mí no es tanto graduarme, lo que me mantiene motivado y lo que me tiene estos días completamente ilusionado es el hecho de ser abogado.
Recuerdo, y todos en mi familia me lo recuerdan diario, que si hay algo que siempre quise ser era abogado. Desde que aprendí a leer tomaba cualquier cosa que estuviera a mi alcance y en ese proceso aleatoria caían en mis manos los libros de derecho de mi papá (que por cierto luego fueron los mismos con los que estudie yo, pinche derecho mexicano que no evoluciona). Bueno, no entendía realmente los libros pero era un niño, quería actuar como si los entendiera, le hacía preguntas a mis papá y leía y releía y nada tenía sentido jajaja. Debo agregar que la profunda admiración que siento por mi padre también impulsó en mí ese deseo por parecerme a él.
Luego, ya más grande empecé a salir con Códigos a todos lados. Si, era un ñoñete. Iba con mi Código Civil o Penal y trataba de entender el mundo a través de estos libros. Hoy me doy cuenta que NOOOOOOT conmigo jajajaja pero bueno, hice el intento...
A lo largo de mi vida tuve tantos intereses y pasiones que siempre quería una carrera nueva. Un tiempo importante quise ser "inventor" sea lo que sea eso. Luego quería ser arqueólogo y después estudiar dinosaurios. Luego quise ser chef, contador, estudiar finanzas, economista o relaciones internacionales. Cada que me atacaba una nueva pasión aprendía lo que podía de ella. Yo estaba convencido de tantas cosas en mi vida pero no que iba a ser abogado pues pensaba que la gente pensaría que elegía eso sólo por mi papá y no por mí.
Pasé por Orientación Profesional en la Prepa, que Karla, Ricardo, CC y Pancho sabrán que es una materia absurda, y me dijeron que lo mío era el comercio internacional o las relaciones internacionales. Luego hice un examen externo de habilidades profesionales y mis resultados fueron: Derecho, Relaciones Internacionales, Economía, Teología (que la verdad me hubiera encantado cabrón), Filosofía, Física (WTF????) y Literatura... Finalmente pensé: "Jum, Derecho, Derecho Internacional, Derecho Económico, Derecho Canónico, Filosofía del Derecho... creo que es obvio"
Dejando de lado mis prejuicios decidí estudiar Derecho. El día que entré a mi primera clase fue por mucho uno de los mejores de mi vida. Era Historia del Derecho, empezamos a hablar de Roma, empezaron las frases en latín, las citas de abogados famosos del pasado, las fórmulas, la política, las instituciones... jajaja sonará tonto pero para mi fue un rush de tantas emociones, me di cuenta que siempre había querido esto...
A lo largo de estos cinco años he cimentado una pasión severa que raya en el fanatismo irracional jajaja. Además debo confesar que entré a la carrera como un mocoso ignorante que pensaba que los abogados sólo litigamos y que no hay responsabilidad alguna en defender al bueno o al malo porque finalmente es un trabajo. El estudio de esta ciencia o arte a lo largo de este tiempo ha hecho nacer en mí un profundo sentimiento de justicia que me hizo abandonar gran parte de mis ideas previas y adoptar frases como "EL ESTADOOOO DE DEREEEECHOOOOO" para justificar mi ñoñería de no romper nunca las reglas. Ha crecido en mí un deseo por cuestionar la ley y las instituciones cuando estas no sirven a la gente a quienes deberían, no es extraño que por eso las ramas de derecho que prefiero son precisamente las que combaten a la autoridad como el amparo o el administrativo y fiscal.
Adicionalmente en estos años he conocido a grandes abogados del pasado, grandes hombres que han forjado la historia humana, política y social. Pensadores de gran nivel que admiro y de los que, espero, algún día podre formar parte si me aplico. Y no sólo conocí a grandes abogados ya muertos, conocí a grandes abogados en desarrollo de mi tiempo:
Carolina, mijita que nunca nos imaginamos que ibamos a estudiar lo mismo hasta que nos vimos en la carrera y que ha demostrado ser la Corporate Law Master.
Diana, animalito jurídico que demuestra siempre gran inteligencia y dominio del Derecho, como ciencia y como carrera en el Tec porque ahora también es la asistente jajaja.
Karla, que aunque no le guste lo ha aprendido a apreciar y ayudada por su notable inteligencia se destaca como una maestra del amparo y la actividad jurisdiccional.
CC, de todos los abogados que conozco la más comprometida con la justicia y las causas notables, algo que genuinamente hace mucha falta en un mundo como el contemporáneo.
En fin, ser abogado es lo que más he querido en mi vida. Se que no me casaré jajaja, se que quizá no tendré hijos para criarlos (es cuestionable si lo haré o no), pero creo que al final todo eso no me importa, quiero servir a mi mundo, a mis amigos, a mi tiempo... quiero ser un gran abogado y desde mi posición contribuir por la justicia, quiero aportar algo no sólo al mundo jurídico sino a la sociedad en general... y creo que teniendo en mente eso todo lo demás es relativo...
Para mí ser abogado es un orgullo porque me acerca y me hace parte de una lista enorme de personas notables pasadas y presentes como mis amigas que sé que tienen dentro de sí la innegable necesidad del jurista de hacer una contribución al orden y la justicia...
Así que el próximo 29 de mayo chuparemos como enfermos mentales!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! YEI!!!!!!
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
amigooo! Licenciado...noooooooooooot
ResponderEliminar